19 de octubre de 2026
Gracias a quien hizo la web de antes

Esta web viene detrás de otra: la que estuvo en pie más de diez años en casadeacogidalaguia.org, la del osito de peluche rosa en la cabecera, la que mucha gente de Gijón tiene en la cabeza cuando piensa en la Casa de Acogida.
No ha desaparecido. La hemos dejado entera y funcionando: puedes pasearte por ella aquí, con sus cuatro páginas, sus fotos y su menú tal como estaban.
Antes de empezar esta nos la descargamos completa para no perder nada: cinco páginas, 38 fotos y 36 entradas de actividades, desde septiembre de 2013 hasta noviembre de 2023. Diez años de carteles de rastrillos, cenas solidarias, operaciones pañal, fiestas de La Guía y loterías de Navidad, subidos uno a uno.
Al mirarla por dentro apareció el trabajo que no se ve.
Estaba escrita a mano, sin gestor de contenidos: HTML y CSS, fichero a fichero. Se adaptaba al móvil cuando eso todavía no venía de serie, con tres hojas de estilo —móvil, tableta y escritorio— que entraban según el tamaño de la pantalla. Y traía instrucciones aparte para Internet Explorer 7 y 8, que era lo que tenía la gente que entraba a leerla.
Todas las fotos llevan su texto alternativo escrito de verdad, una a una, para quien no puede ver la imagen. En toda la web no hay un solo rastreador, ni una cookie, ni una analítica: el único código que carga de fuera es una ayuda para que los navegadores viejos entendieran el HTML nuevo. Nadie midió a nadie.
Hay un detalle que dice mucho. La página de noticias existía, con sus diez años de actividades dentro, pero el enlace del menú estaba comentado: ahí, escrito, apagado. Alguien la dejó lista y nunca llegó a encenderse. Es lo primero que hemos puesto en el menú de esta.
Y hay otro. En ninguna parte de esa web aparece quién la hizo: ni una firma en el pie, ni un «diseño web por», ni un nombre en el código. Quien la levantó se tomó el trabajo de que funcionara en el móvil de cualquiera y de describir cada foto para quien no ve, y no se tomó el de poner su nombre.
De aquella web se queda aquí casi todo: el logo, su verde oliva y su azul, las 38 fotos y los textos, adaptados y no inventados. Lo que cambia es quién puede tocarlos.
Gracias. La casa estuvo diez años contada en internet gracias a eso.